Con tan sólo 11 años un egipcio se ha convertido en el nuevo técnico de Microsoft debido a su habilidad para resolver cálculos muy complicados. “Mi padre descubrió mi habilidad a los tres años, cuando resolví una multiplicación de mi hermana”.
Teniendo un coeficiente intelectual de nada menos de 155, se ha auto convertido en el niño más inteligente del mundo.


